Recogidos: un valor seguro

recogidos

El cabello es clave en nuestra imagen. Si hablamos de estética femenina, los recogidos suelen ser una apuesta segura. Son cómodos, juveniles y visualmente agradecidos. Además, hay uno para cada mujer.

Aunque muchos recogidos pueden ser asociados a la elegancia y actos más formarles, es común verlos a diario en la calle. Este recurso suele resultar más cómodo que llevar la melena suelta. ¡Sobre todo cuando estamos dando un paseo en pleno verano a más de 30 grados!

Antes de empezar a buscar tipos de recogidos como si no hubiese un mañana, es recomendable que te pares a pensar un poco qué es lo que verdaderamente puede ser más apropiado para tu rostro. Así te ahorrarás, de entrada, un descontento.

Visagismo

El visagismo es un término acuñado por el estilista francés Claude Juillard. Consiste en el estudio y conocimiento del rostro, cabeza y cuello. Es ideal para aquellas personas que no saben por dónde empezar con su cabello.

Este estudio se aplica tanto al mundo del maquillaje como al de la peluquería. El visagismo se creó a raíz de que muchas clientas no estuvieran satisfechas con su corte de pelo. Cualquier peinado no casa con cualquier rostro. Poe esta razón, a continuación os exponemos una breve guía orientativa según distintos tipos de cara.

  • Forma redonda: es conveniente crear un efecto óptico y hacer que el rostro aparente ser alargado. Podemos conseguirlo con un peinado más bien corto (un pixie, por ejemplo) y aportando volumen en la parte superior de la cabeza.
  • Forma ovalada: debemos disminuir la altura del rostro con un flequillo voluminoso. Además, tenemos que combinarlo con varias mechas para que la forma ovalada quede matizada. No debemos olvidar que en la parte alta o coronilla se tiene que disminuir el volumen.
  • Forma triangular: como sucede con rostros más redondeados, en estos casos hay que hacer que el rostro sea aparentemente alargado. Aparte, hay que intentar suavizarlo. En la parte superior sería recomendable aportar una sensación de “abultado” y mientras bajamos es conveniente aplanar los lados o aportar volumen con mayor discreción.
  • Forma rectangular o cuadrada: en este caso se puede jugar con las longitudes del cabello (corto, semilargo o largo) sin temor alguno. Siempre repartiendo el volumen alrededor de todo el rostro, ya sea simétrico o asimétrico, liso o hueco.
  • Forma diamante: con este tipo de rostro, si te lanzas por una melena ‘midi’ o larga no te equivocarás. Aquí tendremos que hacernos cortes por capas, dando volumen a los pómulos. Con el flequillo sumaremos cierta voluminosidad.
  • Forma alargada: pueden ser varios los tipos de corte y peinado apropiados para este tipo de rostro: medias melenas, rizados u ondulados, largos con volumen en las zonas laterales… Incluso podemos optar por un ‘bob’ a media altura, es decir, al nivel de la mandíbula.

Recogido bajo

El recogido o moño es un tipo de peinado muy funcional. Puedes combinarlo con ropa de calle o con un vestido en el que se aprecie la espalda. Además, se le puede añadir una tiara, un ganchillo con dos perlas a los laterales o algún otro tipo de complemento.

Se pueden hacer recogidos con pelos cortos, medias melenas… Y si tienes una melena que te llega a la mitad de la espalda, ¡podrás hacer virguerías con tu pelo! Pero eso no significa que otro tipo de cabellos no puedan gozar de este recurso tan especial.

Un recogido da mucho juego en temas creativos: puedes apostar por algo más informal o ir más sofisticada; apostar por el romántico y lucir unas preciosas trenzas; o ir a por una cola de caballo, que aunque no sea menos común, te puede quedar espectacular.

Recogido alto

Este es el peinado estrella de muchas novias (aunque en ocasiones, otras se decantan por una melena suelta con formas y algún decorado). Si hablamos de recogidos altos, se pueden crear auténticas obras de arte.

Algunas estilistas recomiendan que, si no se trata de un “superevento”, este tipo de recogido se lo haga una misma, sin apenas ayuda. Esto daría un toque más personal, y podrá ser usado, en cenas, fiestas y demás quedadas casuales. Pero no debemos olvidar llevar encima un poco de laca y gomas finas, ¡por si acaso!

Los estilistas profesionales recomiendan a personas con rostros de redondeados que usen este tipo de recogidos (volviendo al visagismo), pero no es necesario apretarlo en exceso. En caras alargadas, de hecho, es conveniente dejarlo flojo. Así se evita que el rostro sea “estire” más.

 

Ciertamente, los recogidos siempre son tendencia para cualquier momento. Además, combina glamourosidad con comodidad. Los tipos concretos que están surgiendo en las tendencias de 2018-2019 son con trenzas, con ondas o despeinados, entre algunos otros. Si tienes dudas de lo que debes o no debes hacer, puedes ensayar en casa o, simplemente, acudir a tu estilista de confianza. ¡Descubre cuál se adapta mejor a ti!

 

Imagen: recogidos de Garbi Garai, profesora de nuestro curso de recogidos en Vitoria el 10 de diciembre de 2018.

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